Historia

Inicio del Pueblo

Sus orígenes se remontan al tiempo de la congregación de indígenas Chichimecas que trabajaban en la hacienda de garabato pero al morir su último beneficio fue que pudieron establecerse en las faldas de la Sierra Fría, en un lugar que al paso del tiempo se llamaría «de Martha», esto entre los años 1673 y 1675. En 1928, con motivo de la construcción de la Presa Presidente Calles, quedó suprimida la cabecera municipal, siendo decretada nuevamente en 1934 y confirmado como municipio en 1953.

Dentro de los vestigios históricos más sobresalientes de la historia regional, se encuentran las memorias del nombramiento al antiguo pueblo como «San Joseph» en honor del hijo del rey Fernando VII (Joseph Villaseñor) en 1862.

En la época de Independencia el Cura Miguel Hidalgo y Costilla llegó a esta tierra, dejando una huella imborrable en este pueblo dentro de la Ruta de la Libertad después de haber sido derrotado en el Puente de Calderón, el 19 de enero de 1811. Se refugia en los brazos de este acogedor nicho social por cinco días y posteriormente parte hacia la Hacienda de Pabellón de Hidalgo en dónde se le quita el mando como líder del movimiento Insurgente.

En 1926, iglesia y gobierno viven una abierta confrontación: la Guerra Cristera. Fuertes embates de generales contra religiosos sucedieron en la serranía y en las calles de San José, todo esto por la lucha de un reparto justo de sus tierras.

Dentro de este mismo año el gobierno del Presidente Plutarco Elías Calles decide construir la primera obra hidráulica del país, utilizando para ello los terrenos comunales y ejidales. La construcción duró aproximadamente un año

Esta gran cortina de concreto conformaría el Primer Distrito de Riego de Almacenamiento de Agua para la irrigación agrícola del bajío del Valle de Aguascalientes.

Pero el cauce de la Presa sería tan grande que aquel pueblo tan pequeño en donde la torre del templo se distinguía a lo lejos, sería arrasado por los niveles ésta, llegando a una desaparición absoluta.

San José de Gracia y su Historia

En un sitio llamado de Martha, esto gracias a que una viuda del mismo nombre era la que cuidaba una extensión de tierras de ganado mayor en donde cruzaban dos ríos el prieto y el blanco. Juan Domínguez junto con otros once indios que provenían de la hacienda de Garabato, quien al fallecer el dueño de esta el sr. Antonio de Bonilla decidieron salir de la hacienda y dirigiéndose con la viuda Martha, esta acepto darles alojo para que se fundara y se diera inicio a la historia de lo que hoy conocemos como  San José de Gracia.

El pueblo de indios existió desde el año de 1675 y no fue hasta el 9 de mayo de 1682 cuando se presentaron ante el escribano Alonso de Navarrete y Argote para exponerle que deseaban ser apoderados legítimos de las tierras en que habitaban y se le dio la confianza a Joseph Gómez de Santoyo español y vecino de villa de Aguascalientes para que compareciera ante las autoridades de la real audiencia de la nueva Galicia y realizar los tramites correspondientes, a fines del mismo año Gomes de Santoyo se presento con el fiscal de la audiencia Pedro de Barreda y expuso las razones que motivaban las gestiones de sus representados, el doctor Alonso de Ceballos Villagutiérrez presidente de la real audiencia dicto el 21 de noviembre de 1682 una provisión mediante la que daba su anuencia, con tal que  dicha población la hicieran en el Camino que va de la villa de Aguascalientes a la cuidad de Zacatecas, a lo que los indios de San José de gracia no les agrado y pidieron que se les dejara en el lugar en que se habían ranchado y tiempo después se les dejo vivir en ese lugar y teniendo como condición que construyeran un templo para realizar sus deberes cristianos y que se le diera el nombre de pueblo de indios de san Joseph  quedando Juan Domínguez como alcalde, Diego de la Cruz como regidor, Antonio Rodríguez como alguacil mayor y domingo de la cruz como mayordomo.

Fue luego cuando empezaron a haber problemas con las tierras ya que estas eran propiedad del sr. Matías López de Carrasquilla quien le Había comprado las tierras a el sr. Francisco de Orozco Agüero, siendo López de Carrasquilla un exitoso minero.

Empezó a entablar una lucha legal para que los indios del pueblo abandonaran sus tierras y sabiéndose apoyados por la real audiencia y cobijados por el cura sarmiento y el alcalde de la villa de Aguascalientes Verdín de Godar los indios no se amedrentaron y también lucharon por sus derechos.

En mayo de 1702 cansado de un pleito que se prolongaba demasiado López de Carrasquilla acepto que se le pagara la cantidad de 1300 pesos pero el doctor Joseph de Miranda Villazán estudio el caso y llego a la conclusión que no se debería de pagar un solo centavo a López de Carrasquilla habiendo varias razones para esto y lo que ofrecían los indios eran 80 pesos.

El pleito siguió su curso y en el año de 1707 muere  el sr. López de Carrasquilla, tiempo después la viuda de este Margarita de la Escalera contrajo nupcias con el capitán Andrés Tello de Lomas quien a mediados de 1711 ocupo el cargo de alcalde mayor de la villa de Aguascalientes y entonces sabiéndose en desventaja los indios negociaron con la viuda de Carrasquilla para llegar a un acuerdo favorable para las dos partes y se acepto que se pagaran a la viuda la cantidad de 350 pesos en los siguientes términos: 100 a fines de mayo de 1712, otros 50 a fines de agosto del mismo año, 100 mas a fines de agosto de 1713, y los 100 restantes a fines de agosto de de 1714 y así mediante esta acción el capitán Tello de Lomas y su esposa otorgaban los derechos de tierra a los habitantes del pueblo de indios de San Joseph.

Después de un largo tiempo en que los habitantes del pueblo en que su principal actividad era la cosecha de tierra y la vender carbón a la villa de Aguascalientes, siguió su paso con tranquilidad.

Y fue hasta en el año de 1811 cuando ocurrió un evento histórico que marcaría a el pueblo indígena de San José de Gracia, el cura Miguel Hidalgo I Costilla tubo una feroz batalla contra el ejecito español en el puente de Calderón en donde es derrotado y acribillado gran parte de su regimiento y es aquí donde aparece un soldado de nombre Simón de la Cruz  quien era originario del pueblo de San José de Gracia y este le aconseja  al Cura Hidalgo que se dirijan hacia  su tierra para resguardarse y esperar a que lleguen las nuevas ordenes por parte de los insurgentes, y es así como el día el 11 de enero de ese año llega a tierras Josefinas el benemérito de la patria y es recibido y alojado en la casa cural en donde tiene una estancia de 5 días saliendo del pueblo el día 24 del mismo mes y dirigiéndose a la hacienda de San Blas (ahora Pabellón de Hidalgo).

Después de esto el pueblo siguió su curso con tranquilidad pero en el año de 1926 llegaron  al pueblo gente de la CD. de Aguascalientes y juntando a toda la comunidad en la escuela de niños se le informo que se iba a construir una gran presa en esa zona y que en los limites que abarcarían las aguas de esta se encontraba las tierras de san José de Gracia.

Los trabajos para la construcción de esta presa empezaron en mayo de 1927 y laborando tres turnos al día pagando un peso en plata diario a los adultos y 50 centavos a los jóvenes y así queda construida en el me de junio de 1928 el primer sistema de riego del país y la obra hidráulica mas grande de toda Latinoamérica.

Al empezar a subir el nivel del agua, los habitantes del pueblo toman una dolorosa decisión, abandonar sus tierras, sus casas, sus muertos y todos sus recuerdos.

Los gente con mayor posición económica emigra hacia lugares ya establecidos incluso hacia otros estados, pero la que no tenia ese recurso que por cierto era la mayoría tubo que empezar desde cero y a volver a fundar el nuevo pueblo de San José de Gracia y otra comunidades  alrededor de la presa cave destacar que en el antiguo pueblo el numero de habitantes era de mes de 2500 y eran de los mas instruidos en la comarca

Al inundarse el pueblo, pierde todo su poder como municipio y se convierte en territorio adherido al municipio de Rincón de Romos incluso a el nuevo pueblo se le trato de cambiar el nombre por el de colonia Primo Verdad o el de colonia Presidente Calles quedando al ultimo con el nombre original.

Tardaron 25 años para que el destino hiciera justicia a el pueblo. En el año de 1953 el Prof.  Edmundo Gamez Orozco siendo gobernador del estado de Aguascalientes empezó a realizar los tramites para que volviera San José de Gracia a tener poder municipal al poco tiempo fallece el Prof. Gamez Orozco y el trabajo que el empezó lo termina el Lic. Benito Palomino Dena como gobernador interino.

 Y así el 1 de agosto del año de 1953 se  otorga la reereccion del municipio  a el pueblo de San José de Gracia y volviendo a ser municipio autónomo.

Quedando como presidente municipal interino el sr. Antonio Ventura I. y así dando pasó a una nueva historia que estuvo a punto de ser borrada

 

  • Obras consultadas:
    • Apuntes para la historia de San José de Gracia por el lic. Jesús Gómez  Serrano
    • Película pueblo viejo por Nancy Ventura

Antecedentes de la presa Plutarco Elías Calles


Durante décadas el estado de Aguascalientes y sobre todo, el valle del mismo, nombre habían soñado con la construcción de una gran presa que controlara las aguas del Río Santiago.

El sueño comenzó en 1895, cuando el Estado pasaba por una grave sequía y el gobernador Rafael Arellano Valle, comienza a ver la posibilidad de que se construyera alguna presa, el simple sueño era muy costoso puesto que el país comenzaba a recuperarse después de estar tantos años en guerra y el gobierno federal no podía financiar los estudios y la construcción.

Al año siguiente el clima, de nueva cuenta, realizó estragos y esta vez el gobernador nombra una comisión para que se realicen los estudios correspondientes, encabezados por el Ing. Tomás Medina Ugarte, donde explica que el vaso de la presa daría riego a una “gran cantidad de ranchos y haciendas ubicadas en el Valle de Aguascalientes”,4 en 1897 el ingeniero Tomás Medina Ugarte entrega los resultados para la construcción de una presa en la barranca “boquilla del Paixtle” donde la cortina de mampostería tendría una altura de 50 metros, almacenaría la cantidad de 45 millones de metros cúbicos y sería posible regar cerca de 10 mil hectáreas.

La presa no podía ser financiada por empresarios hidrocálidos, ni por el gobierno estatal como federal y se quedó en el escritorio. Siendo el proyecto presa  Santiago un antecedente inmediato de la actual presa Plutarco Elías Calles y presa Jocoque.

“Se hará para cuando llueva mucho”

Al comenzar el cuatrienio del presidente Plutarco Elías Calles, para llevar acabo sus reformas necesitaba proyectos y el primer año de su gestión, realiza una invitación a los gobernadores para que le presentaran proyectos sobre irrigación y caminero, dando de plazo un año para que estuviesen integrados y donde un consejo dictaminaría cual sería el viable para su construcción. El gobierno hidrocálido tenía la gran oportunidad que estaba esperando, el financiamiento del  proyecto presa Santiago.

El Presidente realiza una visita a Aguascalientes, invitado por el Dr. Enrique Osornio, para que verificará la viabilidad del proyecto, el 5 de junio de 1925 el presidente Calles llega a la estación de Las Animas y se traslada al cañón “boquilla de Paixtle”,  donde los estudios realizados por el Ing. Tomás Medina Ugarte daban como resultados que en ese lugar se construyera la presa, sin peligro de inundar el pueblo de San José de Gracia.

En la rivera y cañones del río Santiago, Elías Calles “examinaba con todo detenimiento los lugares; formulaba preguntas a los ingenieros y funcionarios, escuchando sus opiniones y callaban”.5 La comitiva se trasladó hasta terrenos del viejo San José de Gracia, donde se realizaron nuevas charlas entre los técnicos y el Presidente, discutiendo donde era la mejor opción para la construcción de la presa, por un lado los técnicos estaban de acuerdo para que se construyera en el lugar donde decía el viejo proyecto de irrigación, puesto que era menos costosa y no inundaría el pueblo de San José, por otro lado estaba la posición de Elías Calles, que se construyera en el actual lugar.

Sin saber lo ingenieros los motivos por los cuales el Presidente había tomado esa decisión, sólo les resto acatar la orden que había dado. “Señores la presa se hará para cuando llueva mucho”.

Los inicios de la construcción


El problema de la construcción de la presa Calles, fueron los estudios técnicos de la cortina, dimensión y captación de agua. El país no contaba con técnicos especializados en la construcción de obras hidráulica y en consecuencia la Comisión Nacional de Irrigación contrató a la compañía estadounidense J. G. White Engineering Corporations iniciando los estudios técnicos bajo el cargo del Ing. Sr. Julián Hinds.

Sabiendo que la decisión del Presidente estaba tomada, se empieza a trabajar el 1 de  diciembre de 1925, sobre la capacidad que tendría la presa. Empiezan a llegar a la estación  Las Animas “los primeros carros de ferrocarril con provisiones de boca, herramientas de trabajo, aparatos e instrumentos de ingeniería, etcétera para efectuar los primeros levantamientos topográficos…”

Hechos los estudios de precipitación pluvial y escurrimiento de los ríos San Pedro y Santiago así como los de evaporación, los ingenieros decidieron construir una cortina de 60 metros de altura, 300 metros de longitud con una capacidad de 350 millones de metros cúbicos, se necesitó una cantidad de 46,000 metros cúbicos de cemento “Hidalgo” con un costo de 4,277 pesos.

La construcción de la cortina iniciaría en el mes de noviembre, dando el banderazo el gobernador interino Francisco Barrientos  que en su informe de gobierno da a conocer: “[son] un hecho los trabajos… siendo la primera de las grandes obras de irrigación…”

El pueblo quede bajo las aguas de la presa calles en el año de 1935 obligando a los habitantes a dejar el pueblo y comenzar de nuevo.

El resurgir de San José de gracia y la Feria del Maíz

Para 1930 el Pueblo Viejo de San José había sido abandonado. Sin embargo, gracias a la decisión de personajes como Antonio Ventura Medina, Rafael González Guerra y Juan García, entre otros, de fundar un nuevo poblado y con la ayuda de ejidatarios que se disputaron la tierra para encontrar un lugar seguro para vivir, el pueblo resurgió como San José de Gracia.

El municipio volvió a resurgir  rescatando costumbre y tradiciones del antiguo san José de gracia, como lo es la feria regional del maíz que se celebra desde 1915

La tradicional feria del maíz suele celebrarse del 1 al 6 de enero donde se hace un desfile conmemorativo a la impórtate promulgación de la reforma agraria del 6 de enero de 1915 y desde entonces la feria está dedicada al maíz, grano que representa parte de la economía  de los pobladores y de muchos hogares mexicanos, y uno de los principales productos agropecuarios del lugar.

Santos y Fiestas Patronales del Municipio de San José de Gracia

Santos y Fiestas Patronales del Municipio de San José de GraciaCapilla

Comunidad La Congoja: Virgen de la Asunción, Celebración 15 de agosto

Comunidad Paredes: San Isidro Labrador, Celebración 15 de mayo

Comunidad Paredes: El Cristo de Paredes, Celebración 18 de mayo

Comunidad Rancho Viejo:  Virgen de Fátima, Celebración 13 de mayo

Comunidad Potrero de los López:  Virgen de Guadalupe, Celebración 12 de diciembre

Comunidad El Tecongo: San Felipe de Jesús, Celebración 5 de febrero

Comunidad San Antonio de los Ríos: San Isidro Labrador, Celebración 15 de mayo

Comunidad San Antonio de los Ríos: San Antonio de Padua, Celebración 12 de Junio

Comunidad Tortugas: Virgen de San Juan de los Lagos, Celebración 2 de febreroIglesia

Comunidad Túnel de Potrerillos: Virgen del Carmen, Celebración 16 de julio

Comunidad Boca de Túnel: Virgen de la Natividad, celebración 1er domingo de septiembre

Comunidad Potrerillos: Sagrado Corazón de Jesús, Celebración  3er domingo de junio

Amarillas: Virgen de la Medallita Milagrosa ultimo domingo de noviembre

Comunidad Santa Elena de la Cruz: Celebración domingo mas cercano al 15 de octubre

Comunidad Cieneguita: Virgen de Guadalupe, celebración 12 de diciembre

 

Cabecera Municipal

Cabecera Municipal: Señor de Esquipulas, Celebración un domingo antes de miércoles de ceniza

Cabecera Municipal: Señor Original, Celebración 1er domingo de julio

Cabecera Municipal: Inmaculada Concepción de María, Celebración  8 de diciembre

Cabecera Municipal: Cristo Roto,  Celebración 3er domingo de julioCristo Roto

 “Mi lindo San José de Gracia ¿por qué eres tan ingridor? será por tantos nopales que tienes alrededor”.


Esta canción nos remonta a las pláticas de los mayores, los que aseguran “que el que visita a este bello lugar y toma de las aguas de la Presa Calles ya no se va, se queda”, los relatos y vestigios de San José de Gracia nos dibujan asentamientos chichimecas en el “Cerrito de en Medio”, en La Sierra de “Las Cabras” sin dejar de lado el cementerio más antiguo de la región “El Cerro del Meco”.

Transcurría el año de 1673 y 17 familias trabajadoras y decididas a luchar por sus ideales, llegaron al sitio de ganado mayor llamado De Marta, donde se establecieron y  fundaron el pueblo de San José de Gracia, todas ellas lideradas por el Indio Juan Domínguez.

En esta época aconteció un hecho sin precedentes,  lleno de misticismo, la llegada del Señor Original, quien cambio la forma de pensar de los habitantes y acrecentó la devoción a la religión católica, el Señor Original como lo nombraron los pobladores, fue la imagen más querida y adorada por los Josefinos. Dicho cristo llego al pueblo en una caja atada a una mula que tras vagar por algunos días se postro frente al templo, ningún arriero era su dueño, unos hombres de aquel antiguo pueblo se compadecieron del animal dándole alimento y agua al despojarle de la carga que llevaba sobre su lomo, metieron la caja al templo y al destaparla se sorprendieron al ver aquella hermosa imagen del Cristo Redentor Crucificado.

En el capítulo más triste y desgarrador de nuestra Historia Independentista, el pueblo de San José de Gracia arropo al “Padre de la Patria” el cura Don Miguel Hidalgo y Costilla en el año de 1811, siendo este acontecimiento el referente más importante de que San José de Gracia estaba destinado hacer un pueblo de Historia y cambios drásticos, muestra de ello fue el despojo de las tierras para la edificación del Primer Distrito de Riego en el centro del País y que tendría el nombre de su creador, “Presa Presidente Plutarco Elías Calles”, si bien fue suficiente para que

muchos de sus pobladores se asentaran en otros lugares las 11 familias que se quedaron y lucharon por resurgir, fue así como el 1 de Agosto de 1953 se logra la reelección como Municipio Libre.

Si bien el Cristo Roto es mudo testigo de los cambios progresivos, es él y por él, que San José de Gracia tiene una nueva oportunidad de ser el principal atractivo de nuestro Estado. La figura imponente de 28 metros es muestra física del dolor y desprendimiento que ha sufrido este pueblo de identidad e historia ahogadas en lo más profundo de nuestra presa.

El cristo roto de San José de Gracia es mucho más que una escultura monumental, es todo un acontecimiento largamente esperado en la historia de un pueblo sumergido entre vejaciones y olvido, quizá por eso lo habitantes de este lugar han hecho propio el agudo y severo concepto religioso y humanista del Cristo Roto.

En el año del 2006 surge esta imagen como transfiguración de un pueblo lleno de fe y de carácter tenaz, desde entonces en cada uno de los miles de hombres, mujeres, jóvenes y niños que desde  todos los confines llegan a postrarse ante este cristo sin cruz, late y vive un nuevo Cristo Roto de carne y hueso.

Al cristo se le puede encontrar entre tuercas y clavos, chatarra oxidada, ropa vieja, zapatos, libros, muñecas rotas o litografías románticas la cosa es saber buscar porque el cristo anda y está entre todas las cosas de este revuelto e inverosímil rastro que es la vida.

El Cristo Roto conquista desde el primer instante en el que lo observamos es un impresionante despojo mutilado, no tiene cruz, le falta media pierna, un brazo entero,  aunque conserva la cabeza y su cara representa a tantos hermanos que conviven con nosotros aplastados, indigentes, mutilados sin brazos porque no tienen posibilidades de trabajo, sin pies porque les han cerrado los caminos sin cara porque les han quitado la honra porque todos los olvidan y les vuelven la espalda.

El Cristo Roto de San José de Gracia tiene rostro que ironía seguramente nos dejamos vencer por el horror de nuestras culpas queriéndolo agrandar contrario a su enseñanza caímos en la tentación de dejarle un rostro bello olvidando tajantemente que al besar un cristo con el rostro de nuestro enemigo nos envolverá una voz cálida y musical paternal y bondadosa que nos dejara la más grande y maravillosa herencia que hombre alguno pueda tener encerrada en solo seis palabras ‘’Amaos los unos a los otros’’

Un Cristo Roto lleno de magia ha bendecido a muchos fieles con sus milagros, que van desde el saneamiento de una enfermedad hasta  socorrer a un pueblo entero brindándole empleo gracias a toda su majestuosidad que el Cristo Roto conlleva.

A lo largo de estos casi nueve años que tiene el Cristo Roto en nuestro pueblo podemos contar con un gran número de testimonios de acontecimiento, anécdotas y milagros, los cuales denotan el misticismo que emana.  Son muchas y diversas las historias donde  personas nos han contado que sin conocer al cristo lo ven entre sueños, delirios, sufrimientos etc. Y al venir a visitarlo se dan cuenta que es idéntico, existen testimonios donde se encomiendan a él para ir en busca del sueño americano así como poder sanar de una enfermedad que les aqueja y no encuentran cura, podemos encontrar milagros como el acontecido en agosto del 2006 donde un helicóptero de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado se encontraba realizando la supervisión de los bordos y presas del municipio, sobrevolaba la imponente cortina compuerta de la  presa Calles, en determinado momento unos remolinos provocan que la aeronave se desplomara y quedaran únicamente puros fierros retorcidos a lo cual los tres tripulantes exclamaron ‘’fue un milagro del Cristo Roto´´ ya que el más grave solo tenía lesiones leves que no ameritaba ser hospitalizado.

Cabe hacer mención de una anécdota importante que sucedió el día de la inauguración y bendición del santuario del Cristo Roto, era un domingo soleado y caluroso de primavera todo transcurría con absoluta normalidad, los pontones llevaban a los turistas a la isla donde estaba programada la inauguración, cadenas locales de televisión se preparaban para trasmitir el inicio de una nueva era en nuestro municipio, un acontecimiento que estará guardado en la historia por toda esa magia que el Cristo Roto traería consigo, la hora esperada llego 18:00 hrs. el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Obispo del Estado y autoridades gubernamentales iniciaron el protocolo de inauguración y bendición, drásticamente el clima cambio, comenzó a precipitarse una tormenta de tierra proveniente del norte con dirección al santuario, los encargados de seguridad empezaron a evacuar la isla, la tormenta se llevó puestos móviles que se encontraban en la zona de playas, lo impresionante de todo esto fue que no hubo heridos, solo algunas pérdidas materiales, después de esto la gente  comenzó a retirarse, para sorpresa de los visitantes el clima adverso solo fue en el mismo Santuario.

Justo ahora que relatamos toda esta magia que el Cristo Roto, nos ha llegado una persona oriunda de la frontera Norte, a pedir permiso para esparcir las cenizas de su madre (ahora difunta) a faldas del Santuario del Cristo, ya que nos asegura que su madre era devota del cristo, siendo esta su última petición.

Son muchas las historias que rodean el fervor por nuestra imagen religiosa, pero lo que si no cabe duda que el Cristo Roto ya es reconocido por los milagros que a su corto tiempo de estar edificada ya se le atribuyen.

El principal milagro del Cristo Roto es para los pobladores de San José de Gracia que han visto el progreso que trajo la imponente escultura, al poner en el mapa turístico a nuestro Municipio.

Venir a San José de Gracia es tener un contacto íntimo con la naturaleza, misticismo, historia y religiosidad, que se encuentra en sus calles, plazuelas, templos, monumentos y su gente que envuelven en un mar de sensaciones a nuestros visitantes.

Presa Calles San José de Gracia, Aguascalientes, México


A finales del siglo XIX los progresos en el pueblo eran nulos, esto ya que gracias a que San José era el pueblo más pobre e ignorado de todos los que componían al estado, se tenía la percepción de que aquél pueblo era un pueblo montañés, alejado de los más importantes caminos públicos e ignorado por el gobierno y abandonado a sus propios y muy escasos recursos; por ello se dice que el liberalismo resultó trágico para esta enorme porción del pueblo mexicano, ya que los indios no despertaban en la clase política ninguna simpatía, al contrario, eran vistos como una especie de obstáculo que era necesario librar o suprimir.[1]

Hacia 1895 dada la escasez de lluvias el gobierno estatal de Rafael Arellano, revivió el proyecto de construir una presa para encauzar las aguas del río Santiago, es por ello que la legislatura del estado de Aguascalientes en nombre del pueblo, decretó que:

[…] se faculta ampliamente al Ejecutivo del Estado para que otorgue las exenciones y franquicias que estimen convenientes a los Sres. Alejandro Vázquez del Mercado, Ignacio T. Chávez y Ramiro J. Elorduy, ó á la Compañía que organicen, para la construcción de una presa en la barranca denominada de “Santiago” situada en terreno del estado.[2]

Pero debido a que se trataba de una obra tan importante y costosa, lejos del alcance de un solo propietario, pensó que era necesario reunir entre los inversionistas los recursos y hacer de la presa el pilar que estaba exigiendo el desarrollo agrícola del valle de Aguascalientes.[3]

Olvidada por falta de recursos la obra siguió estando en el imaginario de los gobernadores hidrocálidos pues Alejandro Vázquez del Mercado, un Gobernador que rigió Aguascalientes durante el ocaso del Porfiriato, dio en 1905 al norteamericano Eduardo H. Cook el permiso para la construcción y explotación de una presa en la barranca de Santiago, perteneciente en ese entonces al partido de Rincón de Romos, incluso esta resolución apareció en el órgano de difusión del gobierno del estado diciendo lo siguiente:

[…]El Ejecutivo del Estado reconoce al Señor Eduardo H. Cook, cesionario de los señores Alejandro Vázquez del Mercado, Don Ignacio T. Chávez y Don Ramiro Elorduy, ó la compañía que forme, el derecho de construir y explotar un dique sólido de mampostería en la garganta angosta y profunda, cerca de la embocadura del río de “Santiago” para la formación e una presa en el punto llamado “Paxtle” que se encuentra en un terreno de la Hacienda de Pabellón.[4]

Sin embargo nuevamente el emprendimiento de dicha obra quedaría olvidado ya que por falta de experiencia y planeación la presa tendría que posponerse nuevamente. Todo seguía en calma en el minúsculo poblado hasta que en  1915 los josefinos tuvieron que enfrentarse al problema de la posesión de la tierra, y aunque la mayoría de las cosas seguía estando igual económicamente hablando, se vino la restitución de las tierra ejidales con lo cual se pretendía fortalecer militar y política del gobierno emanado de la revolución todo ello a costa de la destrucción de la hacienda.[5]

Con tales hechos se pretendía devolver a los pueblos los terrenos de que han sido despojados, hacerles justicia y asegurarles un futuro de de bienestar y mejoramiento el cual traería una renovación y una transformación de la sociedad que traería a su vez la reivindicación y el progreso del estado actual del campesino, y que daría por ende un nuevo México en el que el campesino fuera reivindicado por el bien de la producción del país.

También se pretendía que las tierras otorgadas fuesen abiertas para el cultivo, la eliminación de las tiendas de raya, y la nulificación de las deudas de los peones, en consecuencia se fundó la Comisión Agraria Local, donde se recibirán las solicitudes de restitución y dotación de ejidos. Con ello se disminuiría el poder económico de las haciendas de Paredes, El Chichimeco, Pabellón y Río Blanco siendo un total de 3,511 hectáreas, pero dado que en el gobierno Aguascalentense se encontraba un hacendado, la dotación se pospuso. Unos años después San José exigiría la dotación de nuevas tierras, y no tanto porque careciera de ellas, sino porque las que tenía eran de muy mala calidad aunque otras en especial las situadas en él:

[…] corazón de la sierra fría, rico en bosques de maderas finas y pastos, pero con pocas tierras laborables, atrajo apenas la atención de los foráneos y se mantuvo por mucho tiempo con tan sólo su población indígena y con sus tierras destinadas a los ganados de estancias cercanas.

San José de gracia o pueblo nuevo vivía del cultivo de sus parcelas y de la venta de los productos de sus bosques hasta que en 1864 la aplicación de las leyes de  desamortización le quitó gran parte de sus tierras laborables, que fueron a dar a manos del propietario de la Hacienda de Paredes. Desde entonces combinó sus actividades entre el trabajo de la hacienda, en algunas tierras que le quedaron, y en sus bosques.[6]

No cabe la menor duda de que este pequeño pueblo a lo largo de la historia ha sido castigada por las élites, ello en gran medida porque su población tiene elementos  indígenas y de extracción en su mayoría humilde, por eso claramente se pueden distinguir los momentos coyunturales en la existencia de esta comunidad en la que siempre han tenido que venir desde abajo.

Construcción del Primer Sistema de Riego del país

Un hecho que trastocaría la vida del josefino sería la decisión del gobierno federal de construir una presa que abastecería al distrito de riego número uno, cuyo vaso según los cálculos de los peritos anegaría el pueblo con todo y muchas de las tierras a él inmediatas, por ello se determinaría la muerte del pueblo y traslado de todos sus habitantes a otro sitio, donde habría de empezar de nuevo.

En febrero de 1926 dieron inicio los trabajos para la construcción, esto incluía  el planeamiento técnico y la instalación del primer campamento, todo ello a cargo de la compañía norteamericana J. G. White de la que estaba a cargo el ingeniero L. H. Ontley, quien a su vez era ayudado por el ingeniero Arroyo, Rafael Cabeza de Vaca y José Beis. Asimismo para supervisar los avances de la construcción, la Comisión Nacional de Irrigación autorizó a los ingenieros Mexicanos Manuel García y Abraham J. Sánchez supervisar los trabajos de la creación del primer sistema de riego en el país.

Es importante destacar que todas estas personas incluyendo sus trabajadores, materiales y maquinaria llegaban vía ferrocarril por la estación de bandera de Pabellón, el cual más tarde se convertiría en un municipio, por lo cual puede decirse que la construcción de dicha obra de irrigación propició la creación de otro municipio además del nuevo San José de Gracia.

La edificación de esta obra monumental para su tiempo tendría la capacidad de 365 millones de m3, además tendría una presa de derivación, en el Jocoque la cual estaría conectada a la presa Calles por el río Santiago. Debido a que tal afluente desemboca en la presa, en un primer momento la presa llevaría el nombre de Presa del Sistema del río Santiago, pero en definitiva, se decidió llamarla Presa Calles en honor al presidente de la república ya que éste había aprobado y costeado el sistema número de riego que tendría un costo alrededor de los $10.000.000 de pesos.

En el transcurso de dicha construcción se requeriría la participación de aproximadamente 2,400 hombres, entre jefes, funcionarios, trabajadores, obreros y técnicos que provenían principalmente de Estados Unidos de Norteamérica; por lo cual infiero que tal hecho significó un choque entre dos culturas tan distintas, y más en un pueblo tan tradicional de herencia indígena, no sin pasar por alto que los pobladores del antiguo San José de Gracia vieron en la edificación de esa cortina de concreto, un proyecto que significaría la destrucción de su patrimonio y de su herencia indígena.

Como vemos esta etapa puede definirse como la más coyuntural dentro de la historia de San José de Gracia ya que significó la  suceso que aquí se pretende estudiar y analizar a detalle, es el que en el año de 1926, el presidente sonorense Plutarco Elías Calles decidiera construir la primera obra hidráulica del país, utilizando para ello los terrenos comunales y ejidales del mencionado pueblo, la construcción iniciaría el 30 de mayo de 1927 y se concretaría el 30 de junio de 1928; la cortina de concreto conformaría el primer distrito de riego y almacenamiento de agua en el país. A pesar de que tal obra implicaría grandes beneficios para la región, para el pueblo no lo fue, ello porque el pueblo fue sepultado bajo las aguas del río Blanco y el río Prieto.

Sin embargo, el abandono del pueblo viejo no fue fácil ya que esto implicaba dejar atrás su patrimonio que incluía casas, huertas, sembradíos, la iglesia y sus muertos, esto dio pie a que aquel poblado perdiera la categoría como municipio, condición que regresaría hasta 1953 gracias a la labor que encabezaba  Antonio Ventura Medina, Rafael González Guerra, Juan García, entre otros.

Era un proyecto que vendría a revolucionar la vida económica del estado, además de ser el primer proyecto de irrigación del país, es por ello que el presidente Calles dio tal importancia a este macroproyecto que sería asesorado por algunas autoridades, como lo puede hacer contar las siguientes líneas escritas en El Universal:

[…] lo acompañan en su viaje el embajador Morrow y otros norteamericanos prominentes.-Va también con el célebre humorista Rogers. Inaugurará EL Primer Magistrado importantes obras de irrigación en “Pabellón” y “Camarón”.- Visita a Durango y Tamaulipas.

A las veintidós horas de ayer (diez de la noche) salió de la Estación Colonia, con destino a Aguascalientes el señor Presidente de la República, a bordo del “Tren Olivo”.

Aunque se había hablado del viaje del señor general Calles al Norte del país, no se sabía con exactitud la fecha de la partida sino hasta ayer al mediodía, cuando se informó que el alto mandatario había resuelto salir de la metrópoli, con el objeto de inaugurar en los estados de Aguascalientes, Nuevo León y Tamaulipas, obras de irrigación y ferrocarrileras, la noche del primer del mes en curso. En la estación de Colonia se reunieron altos funcionarios del Gobierno, amigos particulares del señor Presidente, y del excelentísimo Sr. Dwight W. Morrow, embajador de los Estados Unidos en México, quien fue especialmente invitado para acompañar al primer magistrado en su recorrido. “También forma parte de la comitiva el humorista americano Will Rogers, de cuya llegada a esta capital damos cuenta en otro lugar de esta edición”.[7]

A partir de esta breve nota también puede notarse la política conciliadora de Calles quien saneaba las relaciones de México y otros países, principalmente con Estados Unidos pues incluso el embajador norteamericano y personas destacadas de aquella nacionalidad acompañaban al presidente Calles quien les mostraba los trabajos hechos para conducir a la nación mexicana hacia aquella soñada modernización económica y social, por ello terminada la obra

[…] el Jefe del ejecutivo federal llegará hoy a Aguascalientes y desde luego procederá a inaugurar la “Presa Calles” en la hacienda de “Pabellón”. Más tarde seguirá con destino a territorio neoleonés. El convoy presidencial se detendrá en la estación “Camarón” donde el señor general Calles inaugurará otra importante obra de irrigación, el “Tren Olivo” irá a Monterrey donde se prepara una gran recepción al general Calles y sus acompañantes.

Ya hemos dicho que al a veintidós horas en punto salió de Colonia el “Tren Olivo” el señor Secretario de Guerra y Marina, general de división Joaquín Amaro, no pudo acompañar al señor Presidente por tener numerosos asuntos que despachar.[8]

Puesto que era un evento de importancia dentro del estado mexicano, la inauguración del primer sistema del país, el mandatario sonorense se vio acompañado por la mayoría de su estado mayor incluyendo militares puesto que en días pasados en las inmediaciones y en el pueblo de San José de Gracia se creó también una banda cristera que se encargó algún tiempo de interferir en los trabajos de la Presa Calles.[9] De hecho se cuenta que en una ocasión un grupo de cristeros encabezados por Joaquín Contreras y su hijo, quienes eran gente de José Velasco, incursionaron en el campamento y robaron 14 cajas de dinamita un número igual de fulminantes, además de una cantidad de dinero que era del contratista, este ataque fue perpetrado por veinticinco personas aproximadamente.

Hasta este punto cabe preguntarse ¿Los habitantes no hicieron nada ante este hecho que destruiría su patrimonio? Y si es que se dio cuales fueron esas formas de oponerse tan mencionado acto modernizador del gobierno posrevolucionario que deseaba reactivar la economía del país, es en este punto donde cabe mencionar la obra de James C. Scott, Los dominados y el arte de la resistencia, donde podemos abordar otras formas de cómo los oprimidos oponen resistencia a una élite o a un determinado poder, ya sea en una abierta rebelión como lo fue para ese tiempo la cristiada o otros métodos más sutiles como ciertas conductas e inclusive mantenerse a unos cuantos metros de su patrimonio inundado.

[1] Gómez Serrano, Op. Cit., pp. 69-71.

[2] El Republicano, 18 de Junio de 1899.

[3]Gómez Serrano, Jesús, Haciendas y ranchos de Aguascalientes, Fomento Cultural Banamex, Aguascalientes, 2000, pp. 336-337.

[4] El Republicano, 21 de Mayo de 1905.

[5] Gómez Serrano, Jesús, Op. Cit., pp.76-78.

[6] Rojas, Beatriz, La Destrucción de la Hacienda en Aguascalientes 1910-193, El Colegio de Michoacán, Michoacán, México,  pp. 93-94.

[7] Gómez Ugarte José (Director), “Salió Para El Norte el Sr. Presidente de la República”, El Universal, Primera Sección, Número 4055, pág. 1, México, D.F.,  2 de Diciembre de 1927.

[8] El Universal, 2 de Diciembre de 1927.

[9] Rojas, Beatriz, La Destrucción de la Hacienda en Aguascalientes 1910-193, El Colegio de Michoacán, Michoacán, México, pp.  83.